10 cosas sobre la menopausia de las que no se habla demasiado

Por qué de repente buscas más tiempo para ti y otros 9 síntomas de la menopausia que sorprenden

Remedios para la menopausiaAcaloramientos súbitos. Ataques de sudor durante la noche. Aumento de peso y cada vez menos ganas de mantener relaciones sexuales. Cuéntanos algo que no sepamos ya las demás de esas cosas del  “cambio”. Pero lo cierto es que resulta que la menopausia tiene bastantes efectos colaterales – algunos pueden llegar a ser incluso positivos– de los que se  habla solo en contadas ocasiones.

Las mujeres y la población en general solo pensamos en una serie de síntomas concretos cuando hablamos de la dichosa menopausia. Pero la buena noticia es la siguiente: este período de transición en la vida puede significar también un tiempo de empoderamiento para la mujer.

A continuación hablamos sobre qué síntomas tiene la menopausia que quizás no conozcáis y unos cuantos consejos que ojalá os hagan la vida un poco más llevadera en este crucial período de vuestra vida.

Tu corazón se vuelve loco de repente

Empieza a latir desbocado, y no precisamente de la misma forma en la que lo hace cuando nos emocionamos mucho o nos dan una alegría enorme. En el período justo antes de la menopausia, también llamado pre-menopausia, muchas mujeres pueden experimentar palpitaciones que llegan a ser, en ocasiones muy fuertes.

Estas palpitaciones son las que en condiciones normales indican algún problema de corazón. Por eso pueden llegar a asustar y mucho. Las palpitaciones que ocurren en la época pre-menopáusica se deben a flujos hormonales, según los expertos en  la materia.

Hay una manera de diferenciar ambos casos: si las palpitaciones duran algo más de solo unos minutos, te hacen sentir que te falta el aire y/o parece que vas a desvanecerte, en ese caso podría ser indicación de algo serio,  como por ejemplo un problema coronario.

Si las palpitaciones duran menos tiempo y no te causan estos síntomas, lo más seguro es que se deban a cambios en el flujo hormonal. Pero como lo que en cualquier caso no es recomendable de ninguna manera es auto-diagnosticarse, lo mejor es acudir a un médico, especialmente si esas palpitaciones son recurrentes y/o persistentes.

Los sofocos

MenopausiaHablamos de esos acaloramientos y sofocos que tienden más a aparecer durante la noche y pueden llegar hasta a desvelar a muchas mujeres. En cualquier caso, impiden tener un descanso adecuado, lo que se nota al día siguiente, aumentando la irritabilidad, con lo que se termina por crear un verdadero círculo vicioso.

En estos casos, lo que puede ayudar a conciliar el sueño es bajar, ahora en invierno, el termostato y la temperatura de la habitación y en verano, utilizar sábanas ligeras, de un material transpirable. También ejercicios de respiración basados en yoga. Simplemente el hecho de respirar un poco más lento –calcula unas 6 inspiraciones profundas por minuto- disminuye los sofocos y la intensidad, y con el tiempo, la frecuencia de los mismos.

Pueden subir los índices de tu  colesterol “malo”

Del estrógeno – una hormona-  se sabe desde hace tiempo que hace bastantes más cosas  que regular los períodos femeninos: también mantiene a raya los índices de colesterol LDL (el malo, para entendernos) y a niveles altos los del colesterol HDL (el bueno).

Uno de los efectos de la menopausia es un menor nivel de estrógeno, por lo que durante la menopausia tienden a subir los niveles de colesterol malo LDL y, siguiendo la misma lógica, a disminuir los niveles de colesterol bueno, HDL.

Pero, si se mantiene un estilo de vida razonablemente saludable, sobre todo en los años en los que una se acerca a la menopausia, se pueden prevenir en parte estas fluctuaciones. Los dos pilares fundamentales de un estilo de vida razonablemente sano son por un lado, el suficiente ejercicio físico diario y en segundo, seguir una dieta lo más sana posible.

Tiempo de pensar “en verde”

Cambios por la menopausiaMuchos estudios llevados a cabo en los últimos tiempos han demostrado que los pesticidas que dejan rastros en los alimentos que comemos y los elementos químicos utilizados en los productos que utilizamos en casa contienen componentes que afectan al equilibrio hormonal del ser humano.

Y añadir un factor más que desequilibre nuestras hormonas no es precisamente algo que queramos que ocurra, especialmente durante la menopausia, cuando nuestras hormonas están buscando un nuevo equilibrio. Muchos expertos recomiendan comenzar a practicar curas de desintoxicación cuando comienza la menopausia para ayudar a que todos estos elementos químicos poco deseables nos desencajen las hormonas aún más.

Menos ganas de vida social

En ocasiones ocurre que hemos sido bastante extrovertidas y de repente, nos encontramos  con que nos gusta cada vez más estar solas, rehuimos de nuestras amistades y en general, del contacto con la gente. La menopausia es un período de nuestra vida que tiende a ser introspectivo debido a los cambios de nuestro estado de ánimo y fluctuaciones emocionales que lógicamente pueden llegar a afectar en nuestra vida social.

Lo que no se debe hacer es sacar inmediatamente la conclusión de que estamos deprimidas. Muy al contrario, debemos aprovechar esta nueva introspección para sacar algo positivo de todo ello, incluso si nos resulta poco habitual. Es tiempo de colocarnos a nosotras mismas en primer plano.

Antes de que llegara la menopausia, muchas mujeres hemos centrado nuestra vida en nuestra pareja, en nuestros hijos si los hemos tenido, en los familiares, en las amistades y colegas de trabajo y nunca o pocas veces nos hemos parado a pensar en nosotras mismas y en nuestras necesidades.

Durante la menopausia, muchas mujeres comienzan a reflexionar seriamente sobre sí mismas y su vida ahora que los demás ya tienen la suya encauzada, priorizándose a ellas mismas y pensando en qué es lo que quieren para el resto de su vida, que todavía les queda mucha por delante. Y eso, sinceramente, es más que positivo.

Hora de cambiar de crema hidratante

Crema para la menopausiaAl mismo tiempo que los niveles de estrógeno bajan, también lo hace la secreción grasa de nuestra piel lo que lleva a una sequedad excesiva que en ocasiones causa escamaciones. La solución: utilizar una crema hidrante más fuerte e incluso, en ocasiones, un aceite facial. La  ventaja de la menopausia (alguna tenía que tener también) es que si eras propensa al acné, unos menores niveles de grasa en la piel también harán que baje la aparición de acné facial.

En cualquier caso, generalmente hay que pasara utilizar cremas faciales más grasas para compensar esta pérdida natural. También ayuda considerablemente a mantener la piel convenientemente hidratada el beber mucha agua, ahora más que antes.

El ejercicio ayuda en todo caso

En caso de que oigas a otras mujeres hablar del aumento de peso que experimentaron con la menopausia, es cierto. El cuerpo femenino intenta compensar la menor cantidad de estrógenos acumulando más grasa, especialmente en la zona del abdomen y las caderas.

Incluso las mujeres que realizan ejercicio habitualmente y/o las que se alimentan de una forma más sana ganan peso con la menopausia. En cualquier caso, hacer el máximo de ejercicio posible siempre contrarrestará esta ganancia.

Los quebraderos de cabeza que te causa el pelo

Consejos para la menopausiaPor si los sofocos y los acaloramientos súbitos y sin previo aviso no fueran suficientes para tu ya algo mermada vanidad, se añade ahora el problema del aclaramiento del pelo, cuando no es directamente la caída del mismo, que es otro de los síntomas inequívocos que acompañan a la menopausia. El cabello se vuelve más propenso a ensuciarse, más seco y más quebradizo.

Ello se debe a las mismas fluctuaciones hormonales que causan la sequedad de la piel. Lo más recomendable es usar a partir de ahora champús y acondicionadores más suaves, formulados especialmente para cabellos secos o muy secos, y sobre todo evitar al máximo posible los tratamientos con productos químicos que en general, afectan a un más las raíces del cabello, debilitándolo aún más.

Querrás dormir tanto como un bebé

Incluso si ya antes dormías mucho, la menopausia puede hacer que se te peguen las sábanas aún más. No sólo eso, el tener siempre sueño y estar eternamente cansada  también podrá afectar tus niveles de energía diaria, tus emociones, tu peso y tu libido. Lo aconsejable en estos casos es probar con echarse una siesta diaria de unos 20 minutos –no más- que es lo suficiente para recuperarse. Cuanto más descansada se esté de cuerpo y mente, mejor se podrá hacer frente a todos estos síntomas descritos.

En ocasiones, un deseo irrefrenable de sexo. Pero…

Quizás recuerdes los días en los que no tomabas anticonceptivos y tus hormonas te hacían estar más predispuesta al sexo que otros días. En la menopausia estás sometida a unas fluctuaciones hormonales parecidas, solo que ahora te someten a una especie de montaña rusa en los que unos días tu deseo es bajo, por no decir nulo y otros estás prácticamente desbocada.

Remedios naturales para la menopausia

La diferencia es que con la menopausia, lo normal son las horas bajas. Ello puede también deberse la sequedad vaginal, que contrariamente al fenómeno de los sofocos y los acaloramientos repentinos, suele convertirse en permanente a partir de esta época.

La vagina tiene unos receptores de estrógenos y a medida que disminuye el nivel de esta hormona, la vagina tiende a secarse más y más y por lo tanto, pierde más y más capacidad para expandirse. ¿La solución? Mucho lubricante. El solo hecho de que hayas entrado en la menopausia no significa ni mucho menos que tengas que renunciar a tener sexo.

En este caso, un buen lubricante de silicona puede facilitar mucho las cosas y evitar que las penetraciones sean dolorosas precisamente por la sequedad vaginal. Tan sencillo como eso.

Para ir más lejos, les recomendamos el excelente: Aliviar La Menopausia

remedios para la menopausiaPara todas las mujeres que sufren de molestos dolores y calores.Para decirle adiós a los molestos síntomas de la menauposia.

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