Cómo hacerse respetar en el trabajo, en la familia o en otros aspectos

Consejos para hacerse respetar

Cómo hacerse respetar

Cómo hacerse respetar

¿Cómo cumplir con la sociedad, la familia y el matrimonio? A continuación nos da su opinión el psiquiatra y psicoanalista Stéphane Clerget.

Cuando tiene lugar un conflicto en un lugar público

“A veces me llevan a empujones en las colas. No digo nada pero siento rabia contra mí mismo por no protestar”.

Descifrando

Nos encontramos todos los días con irritantes y desagradables pequeñas faltas de respeto. Son mini negaciones de nuestra identidad. Durante breves momentos, no existimos como individuos. De acuerdo con nuestro estado de ánimo, podemos vivir más o menos bien esas experiencias que, también, pueden arruinarnos el día.

Cómo afirmarse

No te conviertas en invisible. Las faltas de respeto las padecen con mayor facilidad aquellos que son demasiado discretos. Nadie haría temblar a David Douillet, por ejemplo.

Debemos buscar apoyo entre los presentes ante una situación comprometida y, si es posible, utilizar el humor.

Una de las mejores maneras de responder es creando complicidad con la gente de alrededor. Es el lazo social que nos protege de la falta de respeto.

Sin duda sería mejor si tuviéramos menos miedo a reaccionar ante pequeños ataques de este tipo y apoyáramos más a los agredidos.

Debes ser respetado por tus padres

“Mi hija de 6 años pasó un día con mi madre. Cuando volvió, me quedé muy sorprendida al ver que le había cortado el pelo. Mi madre no me pidió la opinión. No me gustó lo que hizo y lo vi como una falta de respeto”, nos cuenta Helen.

Descifrando

Lo sucedido fue una falta de respeto tanto para la madre como para la niña. No hay que olvidar que sólo los padres tienen la patria potestad sobre sus hijos. La abuela eclipsó a la madre colocándose en una posición omnipotente.

La abuela simbólicamente “decapitó” a su propia hija cortando el cabello de su nieta.

Cómo afirmarse

“Helen pidió al padre de la niña su intervención. Mediante la introducción de una tercera persona, trató de poner un poco de orden entre la abuela, la madre y la hija. Además, si el diálogo es imposible, ¿por qué no escribir una carta?

Helen podría decir lo que siente con solemnidad afirmando que ella es la madre y debe tomar las decisiones.

Esta crisis, sin duda, permitió que Helen perdiera parte de la estrecha relación que mantenía con su madre.

Ser devaluada por tu pareja

Laura, dice: “Cuando estamos con otras personas, mi compañero hace humor a costa mía subrayando mi torpeza y riéndose de mis errores. Al principio fue divertido, pero ahora tengo la sensación de que trata de desacreditarme. Cuando hablo con él, invariablemente, responde: Fue una broma. Estas perdiendo tu sentido del humor”.

Descifrando

Esta es una situación muy común. El humor puede ser un arma utilizada para ajustar cuentas y una agresión oculta cuando se dirige a una persona en público.

Su aparición sistemática y pública indica una verdadera falta de respeto y una violación de la solidaridad de la pareja.

Cómo afirmarse

La mujer debe pedir claramente a su compañero que pare. Debe decirle que no tolera lo que está haciendo. Tiene que dejarle claro que si no atiende su solicitud ya no participará en esas reuniones. De hecho, su presencia puede ser interpretada como una aprobación implícita de la situación.

La mujer debe aprovechar la oportunidad para descubrir la posible frustración o resentimiento que el otro esconde detrás de sus chistes.

La afirmación de uno mismo es la principal herramienta para perfeccionar la comunicación

Hacerse respetarLa esfera social está hecha de intercambios entre individuos dentro del mismo entorno mediante posturas, debates, conflictos y los deseos de hacer valer sus puntos de vista. Después de todo, el hombre está en perpetua búsqueda de reconocimiento.

A primera vista, el desarrollo de habilidades sociales no parece ser compatible con la asertividad.

¿Cómo podemos quedar bien si ponemos en peligro a quien nos escucha? No cuenta con la definición ideológica de la asertividad.

Este concepto se basa en la premisa de que el hombre es capaz de prosperar de una manera personal y dibujar el reconocimiento social del diálogo y la comunicación.

La asertividad no sería un fenómeno de confrontación, sino más bien una reacción relacionada con la adaptación a la personalidad de los interlocutores.

  1. La asertividad como una conducta negativa “primitiva”

Si la asertividad se define como la capacidad de dar la opinión personal y defender los derechos propios sin invadir los de los demás, quiere decir que el hombre tiene el poder de aprobar cualquier idea sin mostrar agresión.

Para promover la asertividad debemos disociar reacciones primarias como la agresión, sumisión o manipulación. Son obstáculos frente al desarrollo y aparición de la felicidad.

El principio de la agresividad

La agresión se basa en el deseo de imponer los puntos de vista por la fuerza o dominación física.
Se trata de un comportamiento social voluntario dirigido intencionalmente contra un objetivo identificado.

Desde una perspectiva relacional, se materializa en la creación de un dominio intelectual o físico de acuerdo con la ley del “fuerte”.
La agresividad conduce inevitablemente al conflicto. En él, el interlocutor reconoce su declaración personal bajo coacción.

El principio de la sumisión

La sumisión es el abandono de la interacción social en favor de una negativa a imponer los puntos de vista.
El resultado es una aceptación de lo que no se desea y un cuestionamiento de la autoestima por la incapacidad de afirmarse como individuo.

El principio de manipulación

Se basa en el deseo de imponer la opinión a través de la astucia y / o subterfugio. Se aceptan los puntos de vista del interlocutor sin conocer el significado.

La asertividad se basa en la elección personal. Se trata de la persona que se niega a imponer su ideología y se muestra compasivo y respetuoso a pesar de las acciones contradictorias de sus interlocutores.
Se basa en el respeto mutuo y la igualdad de condiciones en la comunicación.

  1. La asertividad práctica

Para afirmar tu personalidad y puntos de vista a través de la comunicación y el diálogo, debes empezar por respetarte y darte todo el mérito que mereces.
Tu punto de vista no es menos importante que el de otras personas.

Sea cual sea el campo (ámbito personal, profesional, familiar…), tienes que adaptar tu comportamiento a las situaciones que encuentres.
La asertividad proviene del respeto a los demás y la creencia de tu propio potencial.
Es necesario que desarrolles ciertas cualidades que te permiten crecer a través de tus declaraciones personales.

La capacidad de establecer una relación entre iguales

Para ganar credibilidad y ser considerado como un interlocutor valioso, nunca debes cuestionar la capacidad intelectual de las personas con las que entras en contacto.
Sus palabras, pensamientos y razonamientos son tan valiosas como los tuyos cualquiera que sea su edad, sexo u origen.

La confianza en sí mismo

El tema de la confianza en sí mismo crece en el área del desarrollo personal.
Un individuo comienza a demostrar que tiene confianza en sí mismo cuando no duda en hablar y lo hace con convicción.

La respuesta coherente

Una persona propensa a desarrollar la asertividad puede responder a los comportamientos primitivos (agresividad, sumisión, manipulación) basados en la demostración de su carisma y lógica.

Se deben buscar los posibles puntos de acuerdo con otras personas.

La adaptación de tu comunicación

La comunicación efectiva es la base del desarrollo de las habilidades interpersonales y la demostración de tu personalidad.
Parece claro que la asertividad está ganando el control de sí mismo.

  1. Demostración de la asertividad técnica

Existen diferentes métodos de comunicación reconocidos como predisponentes a la asertividad.
La asertividad se usa a diario para promover el desarrollo personal.

La nebulización

La nebulización es un método de análisis basado en la búsqueda de compromisos para avanzar en el debate y limitar el carácter agresivo de los interlocutores.
Se basa en destacar elementos para un posible acuerdo antes de comentar otros en los que se oponen.

El empañamiento evita la contradicción en una declaración o discurso y resultará menos ofensivo para la persona que lo escucha.

Declaración personal

Se recomienda utilizar el “I” para comenzar las frases en un animado debate.
Esto impide que el público se sienta juzgado o infravalorado si se emite una contradicción frente a su posición.

Promueve la asertividad sin cuestionar la credibilidad de los demás.
Como se ve, la asertividad se basa en experiencia en la comunicación.
Si estás dotado de buenas habilidades interpersonales crecerás como individuo con tu propio sistema de pensamiento.

Cómo hacerse escuchar

Hacerse escuchar¿No sabes cómo hablar con tu cónyuge, colegas y amigos? Deberás conseguir su atención y que te escuchen.

“¿Me estás escuchando?”. “¿Entiendes lo que te digo?”. Cuántas veces tienes que decir esas frases a tu interlocutor para reclamar su atención. No es de extrañar. Se está perdiendo el arte de escuchar. Pero, no es porque no escuchemos ni entendamos lo que el otro expresa.

En el torbellino de la vida moderna cada vez más es difícil encontrar alguien que escuche. Escuchamos el principio de la conversación y preparamos nuestra respuesta antes de que el otro haya terminado de hablar. También, le cortamos la palabra si en ese momento estamos demasiado presionados.

El lenguaje corporal da información sobre la calidad de la escucha. Cuando una persona dice: “No me estás escuchando”, lo ha notado por su mirada, expresión de su rostro y postura.

Cuando nuestro interlocutor nos mira a los ojos, hace movimientos de cabeza y nos dice sí o no de vez en cuando, nos sentimos escuchados. Nos sugiere lo contrario, la ausencia de señales en la otra persona. No hay nada más frustrante que darse cuenta que no te están escuchando.

Pero, el arte de la comunicación no lo poseen todos. Para algunas personas, la comunicación es difícil de practicar.

Otros elementos también pueden estropear la comunicación: el ruido de fondo, la creación de interferencias que impiden entender lo que el otro dice… Vivimos en un entorno cada vez más ruidoso.

Un simple truco es retirarse periódicamente a un lugar tranquilo, aunque sólo sea durante cinco minutos, para entrar en un estado de silencio y autoescucha. A continuación, nos será más fácil ignorar el ruido y escuchar a los demás.

Según Pierre Faubert, escuchar es una forma de creatividad: se crea un vínculo, una relación. Pero, para crear, uno debe estar presente. “La buena comunicación es la presencia consciente y total del otro”, nos dice. Por desgracia, a veces cuando alguien nos habla, le preguntamos: “¿Dijiste algo?”. La escucha activa requiere mucha energía y concentración.

Esta es la razón por lo que sólo llegará si estamos dispuestos física y mentalmente. Si estamos cansados, enfermos o estresados, nuestra capacidad de escuchar se verá afectada. Es mejor decirle a alguien: “Estoy muy cansado y no puedo escucharte ahora. ¿Podríamos reanudar la conversación más tarde?”. Esto es una señal de respeto. Pero, para ser escuchado por los demás, también debemos saber cómo captar la atención. Con este fin, debes recordar para una buena comunicación: brevedad, claridad, coherencia y confianza.

Siempre me corta

Depende de la frecuencia con la que la otra persona nos interrumpe. Si la situación es excepcional, podemos pensar que será debido a su entusiasmo. Pero, si se repite en todas las conversaciones, puedes decirle cortésmente que te deje hablar antes de continuar la conversación. Una persona puede estar tan acostumbrada a interrumpir que ni siquiera se da cuenta. Si le haces esta observación creará conciencia de su mal hábito.

Es posible que estés tratando con una persona narcisista que desea atraer la atención sobre sí mismo. En este caso, no hace falta insistir porque es incapaz de escuchar.

También puede suceder que nuestro interlocutor esté tan preocupado por lo que le van a decir que “olvide” escuchar.

Sin embargo, si te interrumpen a menudo, no importa las circunstancias, es conveniente plantarse.

Algunas personas hablan demasiado y se pierden en los detalles. Otras, hablan inconsistentemente. Otras, muy lentamente.

Siempre contesta el teléfono móvil

“Aunque la mayoría de las llamadas no son una prioridad, contestar el teléfono móvil se ha convertido en un reflejo”, dice Pierre Faubert. Es algo que muchas a personas no pueden evitar. Sienten ansiedad ante la idea de no responder.

Las personas narcisistas, lo ven como una forma de mostrar su importancia y popularidad. Pero, cuidado, puede ser que el otro lo vea como una oportunidad para poner fin a una conversación que le aburre.

Cuando esto suceda, Jocelyne Bounader nos sugiere salir de la habitación diciendo: “Volveré cuando pueda tener tu atención”.

Pon las cosas claras si la situación surge con frecuencia: “¿No puedes tomarte cinco minutos para hablar sin ser interrumpido por el teléfono?”. “Me gusta pasar tiempo contigo pero sin que respondas a todas tus llamadas. Pierdo el hilo de la conversación y siento que no soy importante para ti”.

Mira hacia otro lado mientras hablo con él

El lenguaje corporal es tan importante como el verbal. Mirar hacia otro lado durante una conversación es una falta de respeto. Es normal que no nos sintamos escuchados cuando el otro huye, de manera consciente o inconsciente, de nuestra mirada.

“La mayoría de las personas experimentan gran dificultad para concentrarse más de unos pocos minutos”, dice Pierre Faubert. Es por esta razón que los comerciales de televisión son cortos. En pocas palabras, mirar hacia otro lado mientras nos hablan, a veces es un gesto inconsciente. Pero, eso no significa necesariamente que la persona no siga la conversación, sobre todo si el momento de distracción sólo dura unos pocos segundos. A menudo, las personas tímidas adoptan este hábito.

Dicho esto, no es necesario mirar fijamente al otro, pero un cierto nivel de contacto visual es esencial para demostrar la importancia de la relación. Si la persona mira a su alrededor muy a menudo, podemos decir que se distrae y no escucha realmente lo que le estamos diciendo.

Dependiendo de la situación podemos preguntarle: “¿Qué miras? ¿Me he perdido algo? Puede que tus palabras no despierten su interés y no vale la pena que sigas la conversación.

Hazle sentir bien

Puedes conseguir que la persona se mantenga fiel a tus palabras diciéndole algo que le haga sentir importante.

Evita el ataque frontal o la crítica porque va a replicar pronto.

Algunas personas actúan con espontaneidad o exceso de entusiasmo. A otras personas, el narcisismo les lleva a competir con los demás. Son incapaces de escuchar de manera comprensiva porque son demasiado vulnerables. Tienen una baja autoestima. Por lo tanto, alimentan su imagen intentando estar por encima de los otros.

Mi pareja no me escucha

Los hombres y las mujeres no hablan el mismo idioma cuando se trata de emociones. Tampoco reaccionan de la misma manera.

Por lo tanto, a menos que le hagas una pregunta clara y precisa, es muy posible que tu pareja no reaccione a tus palabras con un gesto, una reacción verbal o una mirada aunque te escuche. Puede ser, también, que necesite un período de reflexión y cuando menos te lo esperes, te dirá: “Pensé en lo que me dijiste”.

La próxima vez fíjate en la persona porque el pensamiento es difícil de leer en la cara. Y en el futuro, haz preguntas específicas acerca de un tema específico porque los hombres rara vez leen entre líneas.

Las mujeres tienden a pensar en voz alta para expresar sus estados de ánimo.

No inicies discusiones importantes en la mesa durante la comida. Espera a un momento de calma en el que los dos estéis relajados y disponibles. La comunicación debe mejorar.

Cómo cumplir en el lugar de trabajo: cuatro consejos

OFICINA DE VIDA – De naturaleza tímida o insegura, tienes problemas para conseguir que tus ideas sean escuchadas en el trabajo por tus colegas, jefe o empleados.
Para lograrlo, aquí tienes cuatro consejos.

Con tu jefe

Tu jefe es tacaño con los cumplidos y te aborda con sequedad si, por ejemplo, no logras completar tu archivo a tiempo. Un consejo: defiéndete y no dejes que sus palabras socaven tu moral y confianza.

En lugar de esperar a que las cosas empeoren entre tu jefe y tú, es mejor evitar las disputas y mantener una relación profesional saludable. Explícale las quejas a tu jefe con calma. No te des por vencido. La conversación será beneficiosa y relajará vuestra relación.

¿Cómo hacer? Identifica los problemas por escrito y en forma detallada. Programa una cita para hablar con él y hazle saber tus quejas de manera educada, cortés y respetuosa. Deja tus emociones a un lado. De manera seria, defiende tu punto de vista. Lo que se consideras correcto e incorrecto.

Con colegas

Tener malas relaciones con los compañeros de oficina puede convertir tu vida profesional en un calvario. Un reciente estudio ha demostrado que sentirse dejado de lado por los colegas, o recibir burlas en los casos más extremos, podría llevar a renunciar o a la depresión.
Si las relaciones son tensas con los colegas o inexistentes, es necesario reaccionar.

¿Cómo hacer? Establece un diálogo y límites. El objetivo no es estar en desacuerdo con tus colegas de oficina, sino hacerles entender que no apruebas su comportamiento. Larry Winget aconseja: “Ten el valor suficiente para ir directamente al colega e informarle de tu preocupación”.

Sé amable pero firme. No te quejes y explica el problema: lo que deseas y las consecuencias de que no lo haga. Infórmale que si nada cambia actuarás en consecuencia.

Como gerente

Tomar buenas decisiones no es suficiente para ser un buen gerente. También debes ser capaz de explicar a tu equipo lo que deseas para que tengan en cuenta tus reivindicaciones y, posiblemente, cambien de rumbo sin renunciar.

Sí, es difícil. Se requiere abnegación especialmente cuando hay falta de confianza, pero es el precio para que lleguen a respetarte como gerente.

Video para mejorar su autoestima

Hacerse escuchar

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