La Ira: cómo manejar el enojo

La ira

La ira“Salirse de sus casillas”, “estar enojado”, “estar harto”… ¿Te sientes así? Todas estas expresiones están vinculadas a la ira.

Es bastante difícil describir la conmoción Interna que se produce cuando uno, de repente, se siente molesto por una situación, o con alguien, y no sabe cómo evitar “explotar”.

¿Cómo podemos canalizar esta emoción sabiendo que no sólo es perjudicial para la persona que está delante de nosotros sino, también, para nosotros y nuestra salud? Veremos algunas ideas.

La ira: ¿Cómo se manifiesta la ira?

La ira forma parte de las emociones negativas y crea conflicto cuando se dirige hacia los demás. También, produce enfermedades a quien no la puede expulsar.

A largo plazo, las personas que están demasiado a menudo enojadas pueden enfermar. Un estudio demostró que los conductores que no pueden mantener el control mientras conducen, se irritan con los otros conductores y, a menudo, terminan padeciendo problemas graves del corazón.

¿Qué ocurre cuando alguien siente ira?

  • Cuando te sientas enojado supera la situación rápidamente.
  • Practica deportes intensivos para expulsar la ira. Un entrenador te ayudará a canalizar la ira a través del deporte.
  • Enfréntate al problema directamente. Te sentirás más relajado después y expresarás mejor tu enojo:
    • En este punto, muchas personas no saben controlar sus palabras. A veces, la ira hacia el otro prevalece y puede causar daños en una relación porque nuestras palabras van a menudo más allá de nuestro pensamiento.
    • Debemos, por tanto, aprender a comunicarnos sin violencia.
  • Desde el punto de vista fisiológico, una persona enojada tiende a apretar las mandíbulas o los puños, se pone roja y su frecuencia respiratoria cardíaca aumenta.

¿Cuáles son los riesgos de la ira?

Hay pocas personas que no se enojan. Sin embargo, algunas se enojan pocas veces. Otras, se enojan demasiado a menudo y se ganan una reputación como “enojados”. Parece que nunca están contentos.

Pero, a veces, hay un perfil estándar y se juzga con demasiada facilidad. Las personas enojadas suelen ser personas coléricas con bajo estado de ánimo.

Los riesgos de la ira excesiva son de varios tipos:
• A nivel social: las relaciones se rompen (amigos, compañeros de trabajo, jefes…).
• En el ámbito privado: la ira a menudo hace que sea difícil comunicarse con los demás (pareja, hijos, padres…).
• En el ámbito de la salud: la gente que se enoja demasiado sufre, a menudo, un aumento de la presión arterial y son propensos a padecer problemas cardíacos o circulatorios (con riesgo de aneurismas).

¿Cómo manejar el enojo?

Como manejar el enojoPara evitar riesgos siempre es posible tomar ciertas medidas, tales como:
• Cambiar de trabajo si el tuyo es una fuente de estrés: El estrés suele generar más ira entre las personas “en riesgo”.
• Hacer ejercicio con regularidad para eliminar el nerviosismo o estrés.
• Encontrar un hobby que permita una gran relajación: terapia de música, danza, arte, meditación….
• Hacer balance de todas las veces en que uno se siente enojado dando un paso hacia atrás si es necesario. Si se trata de un problema que afecta a terceros te darás cuenta que, la mitad del tiempo, la ira no estaba justificada.
• Aprender a manejar las emociones y hacer frente a los conflictos.
• Aprender a utilizar herramientas de comunicación interpersonal, incluyendo la comunicación no violenta.
• Aprender a defender tus ideas respetando las de los demás.
• Aprender a respirar y relajarte practicando yoga o gimnasia orientales.
• Etc.

La ira es noticia

Si estamos dispuestos a tener mal genio, a más personas nos enfrentaremos con este sentimiento de ira porque siempre querremos sentirnos más valorados y mejor aceptados por nuestros compañeros.

Estas frustraciones diarias que experimentan las personas se traducen en diversos comportamientos, incluyendo la ira. A veces, es muy difícil llegar a un equilibrio para canalizar todas estas contradicciones o expresar la ira sin violencia.

La ira, una emoción

Las emociones secundarias

¿Una huelga de autobuses, una reflexión despectiva hecha por un amigo, una mala comida en el restaurante, tu hijo rompe tu florero favorito…? Todos nos enfrentamos cada día a situaciones desagradables que pueden causarnos emociones negativas y, especialmente, ira.

Todos vivimos más o menos regularmente y con intensidad variable. La ira es una emoción instantánea y secundaria. “Se desencadena por otras emociones como el miedo y la tristeza”, dice Stephane Rusinek. La ira es, sin embargo, diferente de la tristeza. Se define como una reacción a la frustración.

Es una emoción simple que refleja insatisfacción. Se puede sentir enojo hacia nosotros mismos y hacia los demás. Dependiendo del grado de insatisfacción, el enojo va de la furia al descontento a través de la exasperación y la irritación. Es, por otra parte, el grado de agresividad el que determina la potencia de la ira.

La rabia, por ejemplo, se activa en parte por la incapacidad para escapar de una situación no deseada. También se activa en las situaciones que percibimos una injusticia.

Estudio europeo sobre la ira

TNS Sofres realizó un estudio sobre los 7 pecados capitales y la percepción que la gente tiene de la ira. Según el estudio, el 2% de las personas dijeron que estaban enojadas todos los días, el 21% con frecuencia, 48% ocasionalmente, 20% rara vez y 8% nunca.

Estas cifras nos llevan a la conclusión de que los europeos no se enojan demasiado. Por contra, casi el 50% de ellos encontró esta emoción grave o muy grave. Para el 15% de los encuestados, la ira es la más representativa detrás de la envidia y la pereza.

¿Son las mujeres las que más se enojan?

Según la opinión de Stephane Rusinek, profesora de psicología clínica: “No hay ninguna diferencia emocional entre hombres y mujeres excepto en los casos de cambios hormonales (menopausia, embarazo, tiroides).

Es la cultura y la educación la que conduce a hombres y mujeres a tener diferentes reacciones ante sus emociones. A veces, si un niño empieza a llorar decimos que es un caprichoso. Si es una niña la que llora decimos que está triste. La interpretación emocional difiere según el género.

Parece que la ira es más aceptada en los hombres que en las mujeres. En el hombre, esta ira se puede interpretar como una reacción visceral, mientras que en las mujeres se considera más llamativa.

¿Cómo controlar la ira?

Aprender a tocar suelo

Como controlar la iraA menudo, cuando las situaciones son desagradables tendemos a dejarnos llevar por nuestras emociones. Para que no tengan prioridad sobre nuestra mente y espíritu, es importante dar un paso atrás.

No debes llegar a conclusiones sin pruebas, tampoco a generalizar. Maximiza tus éxitos y minimiza tus fracasos, personaliza todas las situaciones, razona sin matices.

Practica el yoga o ejercicios de respiración simples

Algunas personas con temperamento muy reactivo tienen clara tendencia a reaccionar ante todo lo que sucede. Esto será, a menudo, perjudicial para la persona y su entorno. Si eres una de esas personas demasiado impulsivas no dudes en practicar yoga o relajación.

Propicia momentos de calma y serenidad en un ambiente relajado. El silencio acompañado de una respiración lenta puede ayudar a canalizar tus emociones ayudándote a reaccionar con menos vivacidad en situaciones desagradables.

Escribir lo que te produce ira en una hoja de papel también puede ser bueno para aliviar tu agresividad.

No dudes en decir lo que sientes

Decir lo que sientes también puede servir para controlar tus emociones. De esta manera, estar en una situación de estrés no te hará perder “los papeles”.

La ventaja es cómo evacuar las frustraciones y la ansiedad. Debes aprender a no reprimir tus sentimientos. Guardar todo tu resentimiento para ti mismo, por miedo a ser juzgado o depreciado, es la mejor manera de llegar a ser “una bomba de tiempo” que puede explotar en cualquier momento.

Aceptar o dejar

Hay situaciones en las que a todo el mundo le gusta tener control sobre sí mismo, los demás o los objetos. Por desgracia, algunas cosas no se pueden cambiar o, al menos, no podemos ejercer ninguna influencia sobre ellas.

Podemos darnos cuenta que estas situaciones suelen ser inofensivas y que, por fin, vamos a poder aceptarlas en lugar de luchar contra ellas. ¿Debes enojarte por los defectos de un amigo? ¿Es necesario ponerte fuera de sí porque la lavadora se ha roto?

Acéptalo y sigue adelante. Por contra, cuando la situación sea demasiado difícil de soportar, no te hundas. En estos casos, la mejor alternativa es alejarte de la situación indeseable. A veces, es bueno no insistir. Tampoco debes tratar de cambiar las cosas a toda costa.

La tolerancia aumenta la frustración

La tolerancia nos hace más vulnerables a las frustraciones. Trata de desarrollar tu resistencia ante la frustración con un confort básico carente de comodidades modernas.

El consejo de Stephane Rusinek

  • Expresa las ideas con claridad.
  • La ira también se puede gestionar mediante la aceptación de encontrar la respuesta, pero no la emoción. Esto se conoce como la resolución de problemas.
  • Cuando la ira se convierte en fuente de irritabilidad, tal vez se trata de un problema de ansiedad. Trata las verdaderas causas de la ira consultando a un terapeuta, por ejemplo.
  • Acepta la frustración porque la gente vive con frustraciones cotidianas.

Practica un deporte. La tensión va a esfumarse a través del deporte y el ejercicio físico.

Para ir más lejos, les recomendamos la lectura del excelente libro: Control de la ira

Control de la iraTécnicas de gran alcance para identificar desde la raíz, las causas de la ira, esto te permitirá
a ti y a tus sus seres queridos, vivir finalmente, una vida feliz, pacífica y agradable.

remedios naturales

Artículos relacionados:

Add Comment