Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Amigdalitis

amigdalitisLa amigdalitis es una infección de las amígdalas que provoca inflamación. Es más frecuente entre los niños de 3 a 7 años, cuyas amígdalas son más gruesas que las de los adultos y niños de más de edad. Las amígdalas constan de tejido linfático y su papel es producir anticuerpos que luchan contra las infecciones. Irónicamente, estos mismos tejidos están sujetos a las infecciones. La amigdalitis puede ser provocada por una infección viral o bacteriana y constiituyen el 15 % de las visitas a los médicos de familia.
La amigdalectomia (la ablación de las amígdalas) fue la intervención quirúrgica más frecuente entre los niños, pero ya está considerada como una medida de último recurso.

Causas

Hay tres causas principales de amigdalitis:

Los estreptococos del grupo A: estas bacterias infectan la garganta de una persona de cada cinco. Numerosas personas no presentan ningún síntoma,pero pueden transmitir las bacterias. Los estreptococos del grupo A también pueden provocar la angina streptococcique. También pueden, en ciertas circunstancias, provocar una enfermedad más grave como es la fiebre reumática.

Virus diversos y respiratorios: los virus del resfriado y de la gripe explican la mayoría de casos de amigdalitis. Estas infecciones son a veces más suaves que las infecciones bacterianas, pero es difícil hacer la distinción entre las infecciones virales y ellas.

La mononucleosis infecciosa: provocada por el virus Epstein-Barr, también puede producir síntomas de amigdalitis, en particular entre los niños.

Síntomas de la amigdalitis y complicaciones

Los principales síntomas de amigdalitis son dolor de garganta, pero como la garganta y los oidos comparten los mismos nervios, el dolor a menudo se extiende a ellos. Es, generalmente, más intenso en el momento de la deglución. Los niños pequeños pueden no quejarse de dolor de garganta, pero negarse a comer.
Otros síntomas son los siguientes:
· Fiebre.
· Malestar generalizado.
· Dolor de cabeza.
· Vómitos.

La curación necesita algunos días en caso de amigdalitis bacteriana o viral normal, pero puede llevar semanas si la mononucleosis es la causa de la enfermedad. El médico, a menudo, prescribe antibióticos contra la amigdalitis a causa de las complicaciones posibles de la forma bacteriana de esta infección.

La fiebre reumática, una de las complicaciones de la infección bacteriana, era frecuente hasta que los médicos comenzaron a tratar la amigadalitis bacteriana con la ayuda de antibióticos. Un estreptococo del Grupo A puede propagarse en el cuerpo e infectar órganos vitales, el corazón en particular. Una lesión permanente puede resultar de ello provocando una enfermedad cardíaca algunos años más tarde. Esta afección, ahora, es extremadamente rara aunque representa un problema importante en ciertos países.

amigdalitis sintomasOtra complicación posible de la amigdalitis bacteriana es un abceso périamigdalien. Esta afección aparece cuando una masa de bacterias se encuentran encerradas por el crecimiento de nuevos tejidos. El abceso no está en la amígdala misma, sino situado sobre un lado.

Contrariamente a una amigdalitis simple estos abcesos tienden a afectar sólo un solo lado de la garganta y la persona, a menudo, inclina la cabeza sobre el lado con el fin de reducir los dolores. Afecta a una persona de cada tres mil cada año y suele aparecer entre los jóvenes que sufren de amigdalitis.

Diagnóstico

En caso de amigdalitis, si el paciente abre la boca y dice “aaah”, podemos percibir las amígdalas en el fondo de la garganta enrojecidas e inflamadas.
Agentes diversos infecciosos provocan diferentes tipos de inflamación. El virus Epstein-Barr, por ejemplo, a menudo provoca la presencia de pequeñas manchas rojas sobre la garganta debido a hemorragias internas pequeñas. Las bacterias pueden hacer que aparezca sobre las amígdalas una membrana delgada y blanca que se desprende fácilmente.
Ninguno de estos síntomas es bastante fiable para permitir diagnosticar al agente infeccioso con arreglo a la apariencia, y debe ser tratada la garganta con cultivos con el fin de permitir la identificación de las bacterias. Pruebas rápidas sobre frotis pueden dar resultados a los pocos minutos u horas.
La presencia de estreptococos del grupo A, sobre las amígdalas, no prueba que estos agentes sean el principio de la inflamación, dado que un gran número de gente es portadora sin presentar efectos malos. El paciente podría ser portador de estreptococos y presentar una amigdalitis provocada por virus no descubiertos en el resfriado.
Pruebas sanguíneas son habitualmente necesarias para el diagnóstico de la mononucleosis infecciosa.

Tratamiento y prevención

Si padeces una amigdalitis debes reposar e hidratarte. Puedes tomar Ibuprofeno para aliviar tus síntomas. Los niños deben evitar el AAS (ácido acetilsalicílico) cuando tienen una infección viral, porque su administración puede llevarles al síndrome de Reye, una enfermedad muy peligrosa que afecta a varios órganos, en particular cerebro e hígado.

Cuando las bacterias causan la infección, tu médico te prescribirá un antibiótico. La inmensa mayoría de los médicos no prescriben antibióticos antes de que las pruebas confirmen que la enfermedad es causada por una bacteria. No obstante, las personas que poseen tres de las cuatro características siguientes son habitualmente tratadas con antibióticos: la presencia de fiebre, un derrame que proviene de amígdalas, la ausencia de tos y una sensibilidad de los ganglios linfáticos.

Pocos niños contraen infecciones crónicas o reincidentes. Cuando un niño contrae una amigdalitis reincidente, puede que se someta a test a los miembros de su familia para determinar si son portadores asintomáticos del estreptococo del grupo A. Puede que se les den antibióticos para asegurarse de que ningún miembro de la familia le transmite la bacteria al niño.

Si los niños no responden a los antibióticos, la amigdalectomía puede ser necesaria.
Los abcesos periamigdaliens son generalmente tratados drenando el abceso y administrando antibióticos. A veces, la amigdalectomía es necesaria.

Artículos relacionados:
[Total:1    Promedio:5/5]

Add Comment