La meditación zen: qué es, cómo practicarla, ejercicios, beneficios

¿Qué es la meditación Zen?

La meditación zen

La meditación zen

La meditación zen es una técnica de tiempos ancestrales. Fue desarrollada por el budismo zen, el cual es uno de los más apreciados  actualmente en occidente.

Posturas, respiración, frecuencia … Utilizar nuestra fuerza mental para encontrar la paz es más simple de lo que creemos. Vamos a verlo en etapas para el uso de los que quieren aprender cómo practicar la meditación a diario.

Cómo practicar la meditación zen

Cuando el estrés nos asfixia, estamos como la montaña cercados por nubes. Meditar, es apreciar mejor el azul del cielo. Teñida de poesía oriental, la metáfora es de Marc de Smedt, nuestro guía en la sesión que se va a seguir. Periodista, escritor y director de la revista trimestral  “Nuevas Llaves”, ha sido iniciado en la meditación zen por el japonés Taisen Deshimaru.

Comprometido en una búsqueda espiritual considera, sin embargo, que no es necesario ser religioso para meditar. En una perspectiva puramente laica, podemos, sugiere, “integrar la meditación en nuestras prácticas de higiene diaria”. Meditar ofrece al espíritu los cuidados que habitualmente se prodigan al cuerpo, algo así como una ducha para purificarlo y gimnasia para reforzarlo.

Del zen en el tantra, del yoga en el tai-chi, las técnicas todas son variadas pero reposan en las mismas bases: una postura o un movimiento justo, un trabajo de respiración, una presencia atenta al momento.

Abordaremos aquí sólo la meditación inmóvil, más fácil para practicar en su casa. “El ejercicio es más simple que lo que imaginamos”, asegura nuestro experto. Muchos se privan de conocer los beneficios porque colocan la barra demasiado alta. La idea no es sufrir el martirio dos horas al día en la posición del loto, sino dos o tres veces por semana, un pequeño cuarto de hora, quince minutos,  de serenidad. Practicada con regularidad, permite al “meditado” inscribirse en una mejor conciencia de sí, con una presencia en el mundo más armoniosa.

La palabra de esta sesión será pues: “pruebe”. No procure conformarse estrictamente con lo que le es propuesto aquí. Explore más bien, su propia vía, hasta encontrar lo que mejor le corresponde. “El cuerpo sabe lo que necesita”, afirma Marc de Smedt. Déjele encontrar el momento más propicio, la postura que le da más calma, el soplo que le regenera. Acepte buscar a tientas. No hay nada mejor que el aquí y el ahora.

Ejercicios, frases, postura

1. Encuentre el buen momento para la práctica de la meditación zen

Practicar meditación zenTodo depende de lo que usted espera. Podemos meditar por la mañana para comenzar el día en mejor disposición, la tarde para desembarazarnos de tensiones acumuladas, o al mediodía para recargar las baterías.

Cuando se comprende bien el proceso, se  puede meditar donde se quiera: en el metro, en la oficina, comiendo, cocinando, tan pronto como se sienta la necesidad de reunirse.
El ideal es escoger un momento y una duración determinados, por ejemplo, antes del desayuno, durante diez minutos. No acorte sus sesiones cuando le sean penosas, ni las prolongue cuando son más agradables. La constancia forma parte del a práctica.

2. Cree el entorno adecuado para practicar la meditación zen

Trate de meditar siempre en el mismo lugar, preferentemente en un cuarto silencioso, sentado frente a una pared. De manera general, procure evitar todo lo que podría distraer su mirada o alimentar sus pensamientos.
Usted puede crear una atmósfera más acogedora, instalando una alfombra, encendiendo una vela o haciendo arder el incienso. Escoja ropas amplias y confortables que usted vestirá en cada sesión de meditación y no olvida quitarse los zapatos. Usted también puede escoger un fondo musical, sin voces, discreto para acompañarse.

Para ir más lejos, les recomendamos el excelente: Meditaciones guiadas

meditación¿Sabias que meditar unos minutos al día puede ayudar a reducir el estrés y además puede ampliar tu visión de la vida?

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