Técnicas para realizar una exposición

Si queremos realizar una exposición para un determinado trabajo o estudio, hoy vamos a analizar algunos consejos que os pueden ayudar a conseguir el mejor resultado posible.

Técnicas para realizar una exposición

Ser previsor y organizado para realizar una exposición

Evidentemente, una de las pautas principales para realizar una exposición es tenerlo todo bien preparado para el momento en el que vayamos a exponer. Para ello será necesario no ya sólo ser previsor y analizar todos los contratiempos que puedan surgir, sino también mantener una buena organización y poder llevar todo el contenido bien dispuesto.

Los materiales más indicados

También hay que tener en cuenta que para realizar una exposición vamos a necesitar una serie de materiales que podremos tener a nuestro alcance y que sin duda pueden suponer la diferencia entre una buena y una mala exposición.

Entre ellos, los elementos tecnológicos como ordenadores y proyectores son sin duda los más recomendables en estos casos, además de que sin duda nos facilitarán mucho la tarea.

Gracias a las distintas herramientas de software que podemos utilizar a día de hoy, tendremos a nuestro alcance la posibilidad de proyectar una imagen que pueda ser vista por todo el público, mientras que para nuestra pantalla privada podremos añadir algunos comentarios, notas que nos ayuden a no perdernos durante la exposición e incluso marcar apartados que podamos dejar de lado en caso de que no dispongamos del tiempo necesario.

Organizar el tiempo de forma adecuada

Será esencial que tengamos en cuenta el tiempo del que disponemos para realizar una exposición. Generalmente tendremos la posibilidad de elegirlo nosotros mismos, pero es esencial tener en cuenta que en este sentido vamos a buscar una duración adecuada que no se exceda ni se quede demasiado corta.

Una exposición muy larga puede llevarnos a aburrir al público, el cual acabará cansándose y al final no conseguirá absorber todos los datos que estamos transmitiendo, pero una exposición excesivamente corta los dejará sin los conocimientos necesarios para que se interesen por la idea que estamos presentando.

Y si tenemos un tiempo limitado, no hay nada mejor que hacer uso de la tecnología que comentábamos en el punto anterior para marcar aquellos conceptos que podemos dejar sin explicar en caso de que no podamos hacer frente a todo.

De esta forma evitaremos tener que estar improvisando, especialmente útil si por falta de tiempo nos hemos comenzado a poner algo nerviosos.

Siempre hay que dirigirse al público

Otro error que algunos expositores cometen es realizar una exposición demasiado centrados en las notas y elementos de apoyo que tienen a su disposición. Nuestro objetivo es transmitir ideas a un público determinado, lo que significa que deberemos mirarlos, la cabeza alta en todo momento, y tan sólo la bajaremos para recurrir a las notas de apoyo.

Una exposición mirando en todo momento al atril demuestra que no la hemos preparado lo suficiente, lo que los oyentes traducen de forma inconsciente en un “y si él no se ha tomado interés por esta idea, ¿por qué me voy a preocupar yo”.

Artículos relacionados:

Add Comment