Tendinitis

tendinitisLos tendones son unas fibras de tejido que relacionan los músculos con los huesos. Se deslizan hacia adelante y hacia atrás en el momento de la contracción de los músculos y la flexión de las articulaciones. Con el fin de minimizar los frotamientos y mantener los tendones en su sitio, están encerrados en vainas lubricadas. Cuando el tendón no puede desplazarse libremente surgen la rigidez y los dolores.

Cuando los tendones se dañan e inflaman se produce una tendinitis. Si la afección le sucede a la membrana que sujeta la vaina del tendón, se produce una tenosinovitis.

Causas

Las causas más corrientes de la tendinitis son un esfuerzo excesivo, una herida, movimientos repetitivos o movimientos súbitos inhabituales. La tendinitis es más frecuente en gente de mediana edad. Sus tendones sufrieron centenares de rasgones microscópicos provocados por el desgaste de los años al ir perdiendo su elasticidad.

Ciertas afecciones también pueden provocar una tendinitis, como es el caso de la poliartritis reumatoide, la gota, el síndrome de Reiter, el lupus y la diabetes. A veces, las personas que sufren de gota presentan un depósito de cristales de ácido úrico en la vaina de los tendones que les provoca fricciones y un rasgón. Una concentración muy elevada de colesterol en la sangre podría, también, estar unida a esta afección.

La utilización de antibióticos de la clase de ciprofloxacine, lévofloxacine, moxifloxacine puede aumentar el riesgo de rotura de los tendones.
Ciertos tipos corrientes de tendinitis:

  • La tendinitis de la cofia del rotador (rotífero) afecta a los jugadores de tenis, los nadadores y las personas que deben levantar a menudo los brazos por encima de la cabeza en un movimiento hacia adelante. Se produce fricción en varios tendones del hombro lo que puede provocar una inflamación y, si el problema se agrava sin ser tratado, erosión de los tendones. Los tendones de la cofia del rotador (rotífero) retienen el brazo al hombro.
  • La tendinitis de Achille afecta a los tendones del cuerpo que unen el talón a los músculos de la pierna. Se produce generalmente al hacer carreras, subiendo o bajando, saltando y en deportes que exigen salidas e interrupciones súbitas. Los zapatos que tiene un talón o una suela muy rígida pueden, también, provocar este género de problemas, sobre todo, entre las personas predispuestas a los esguinces. La tendinitis de Achille exige cuidados particulares porque este tendón sufre una fuerza importante ejercida por el cuerpo. La precaución se impone sobre todo si la inflamación es causada por los antibióticos del grupo de los quinolones mencionados más arriba.
  • La tenosinovitis del flexor del dedo (dedo a muelle) puede afectar a las personas que sufren poliartritis reumatoide o diabetes. Un protrusión o un espesamiento de la vaina del tendón provoca el bloqueo del dedo en posición encorvada.
  • La tenosinovitis de De Quervain ataca a la vaina de tendón que se prolonga por encima de la muñeca hacia el pulgar. Sus causas más corrientes son una torsión excesiva de la muñeca u otros movimientos repetitivos. En ciertos casos, una poliartritis reumatoide puede ser el motivo.
  • El codo de tenista, o epicondilitis en términos médicos, se caracteriza por la aparición de una inflamación en la inserción del tendón. Sabemos que el tenis no es la única actividad del principio de una epicondilitis.

Síntomas y complicaciones

El síntoma principal de la mayoría de los tipos de tendinitis es el dolor. Ciertas posiciones o movimientos pueden provocar un dolor más intenso, siendo a veces posible sentir una falta de uniformidad en los movimientos del músculo afectado. A veces, la vaina del tendón se llena de líquido y presenta inflamación. También puede desecarse y provocar una fricción evidente en el momento de los movimientos. En casos graves, el tendón puede romperse lo que provocará un dolor más agudo, hinchazón y, eventualmente, un cambio funcional de los músculos y articulaciones afectadas.

Entre las complicaciones graves de la tendinitis y de la tenosinovitis, mencionemos la contracción (o endurecimiento) del tendón, la formación de cicatrices (llamadas adhesiones), la pérdida muscular y la incapacidad. El hombro es la articulación más vulnerable porque corre peligro de bloquearse después de una tendinitis. Esta última puede ocasionar un “hombro helado” cuando las adhesiones (cicatrices) limitan la movilidad de la articulación y provocan el dolor en el momento de los estiramientos.

Podemos prevenir las contracciones y las adhesiones manteniendo la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones en toda su amplitud. En los casos graves, la cofia del rotador (rotífero) (los tendones que mantienen el hueso del brazo en el hombro) puede romperse y provocar debilidad y dolor prolongado.

Diagnóstico

El médico dispone de un abanico de exámenes con vistas a evaluar las lesiones en los diferentes tendones. El síndrome de De Quervain, por ejemplo, puede ser diagnosticado con la ayuda de un examen llamado signo de Finkelstein. Para ello, se le pide al afectado colocar el pulgar contra la palma y doblar su muñeca en todas las direcciones. Si aparece el dolor por encima de la muñeca, inmediatamente detrás del pulgar, se trata con toda evidencia de un síndrome de De Quervain. Exámenes análogos existen para todos los tipos de tendinitis.

El médico también podrá procurar determinar si la afección depende de movimientos excesivos o de una herida, o puede explicarse por otras patologías que pueden ser diagnosticadas con la ayuda de un análisis sanguíneo. Tu médico puede recomendar una ecografía o una resonancia magnética (IRM).

Tratamiento y prevención

tendinitis sintomasLa mayoría de los casos de tendinitis y de tenosinovitis desaparecen después de un descanso, la aplicación de compresas calientes o frías y la toma de medicinas antiinflamatorias no esteroideas (AIN) como el ibuprofeno o el naproxane. Para algunas personas, inyecciones de corticosteroides (triamcinolone) con o sin analgésico (lidocaine) se utilizan para reducir la inflamación y el dolor. A veces, puede ser necesario colocar un horcate o un yeso para mantener la articulación en su sitio y mantener en descanso el tendón irritado. Este descanso deberá ser breve porque puede provocar una contracción, una pérdida muscular y adhesiones.
Ciertas técnicas de fisioterapia, como los ultrasonidos u otros tratamientos, pueden aliviar el dolor y la hinchazón.

La cirugía raramente está indicada en caso de tendinitis, pero a veces es necesaria si el hombro presenta un esguince o los tendones están desgarrados. En caso de rasgón de la cofia del rotador (rotífero), habrá que restaurar estas estructuras con la ayuda de los puntos de sutura realizados en el momento de la intervención quirúrgica llamada reparación de la cofia de los rotadores (rotíferos).

La tenosinovectomía permite aliviar la inflamación a largo plazo gracias a la extracción de la sinovia de la vaina del tendón. La sinovia es una membrana que secreta el líquido sinovial. Normalmente, este líquido lubrica la articulación pero si está presente en mayor cantidad habrá que tener cuidado.

Un rasgón de los tendones de la mano puede ser irreversible, pero existen intervenciones para intentar corregir la situación con la ayuda de otros tendones que tendrán uso doble. A veces, el cirujano desplaza el punto de fijación de los tendones (transferencia del tendón), con el fin de permitir a los tendones en mejor estado efectuar las funciones más importantes. Cuando el tendón ha sido cortado o desgarrado de modo neto, podemos reparar los daños gracias a una restauración primaria.

En los casos crónicos, la reparación y transferencia de los tendones de la mano no llegan a restaurar totalmente los movimientos. Además, estas medidas son utilizadas sólo en caso de herida grave que afecta a tendones múltiples. La cirugía raramente está indicada para las personas que sufren de poliartritis reumatoide o de lupus, dado que la enfermedad progresa haciendo inútil el trabajo del cirujano. En estos casos, es importante corregir el problema subyacente.

Los tendones sufren, la mayoría de las veces, daños irreversibles cuando la persona continúa utilizando la articulación después de un esguince inicial. Muchas formas de tendinitis son menos dolorosas después de algunos minutos de ejercicios.

Si se continúa haciendo ejercicio después de una herida, la inflamación progresará. El tendón comenzará a deteriorarse y será reemplazado por el tejido fibroso más débil que provocará dolores cuando la articulación y el músculo trabajen.

El mejor modo de tratar un tendón herido es dejar de hacer ejercicio y consultar al médico cuanto antes.

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